MISTERIOS INSONDABLES: HOY, EL CASTILLO DEL CONDE DRÁCULA
“Detrás del bosque, arriba de la colina, hay un castillo. Luigi Geroppa está convencido de que se trata del castillo del conde Drácula”. (Imágenes de un castillo bastante deteriorado, en la cima de una colina).
En este nuevo capítulo de Misterios Insondables, National Geographic mostrará como el expedicionario italiano se internó en los bosques de Valaquia en busca de la famosa residencia del hombre vampiro y luego en el hospital central de Bucarest para reponerse de una anemia severa.
“Era el año 1995 cuando Geroppa, llamado en forma familiar simplemente ‘Luigi’, se decidió a hacer realidad su sueño: encontrar el famoso castillo del conde Drácula”. (Imágenes de Geroppa despertándose en la cama con una sonrisa; bebiendo café en la cocina en calzoncillos con una sonrisa, y abrazado con el portero de su edificio con una sonrisa).
Testimonio del portero: “Luigi siempre me decía que su sueño era encontrar el castillo del conde Drácula. Siempre me lo decía mientras estaba baldeando el hall de entrada y la mayoría de las veces después de llevarse por delante el balde...”. (Imágenes del portero baldeando el hall de entrada).
Testimonio de la madre de Geroppa: “Luigi siempre tuvo ese sueño. O por lo menos eso decía porque se levantaba como a las dos de la tarde... ¡Qué trabajo me ha dado desde pequeño!... El padre, que Dios lo tenga en su gloria, estaba convencido de que era un grandísimo pelotudo. Pero yo nunca lo pensé de ese modo. Es mi hijo y la sangre tira... ¿Dije sangre?..”. (Imágenes de la madre en una mecedora mientras zurce un par de medias).
“Para llevar a cabo su proyecto, Geroppa recurrió al auxilio financiero de algunas fundaciones como Luchemos por la Vida, Hermanas de la Caridad y el Ateneo de la Industria Metalúrgica, sin encontrar el eco esperado. No obstante ello, y aunque agotado por las gestiones, perseveró hasta que encontró la ayuda que necesitaba”. (Imágenes de Geroppa arrojado por las escaleras de un edificio; pateado en el suelo y con la cara apretada en una morsa por dos obreros metalúrgicos).
Testimonio de Rafaelle Sanzio, amigo de Geroppa: “Luigi nunca se dio por vencido. Lo recuerdo como si fuera hoy cuando vino a mi casa todo transpirado, sucio, maloliente y con las ropas raídas, diciéndome ‘No voy a bajar los brazos’. Por supuesto le pedí por favor que los bajara porque el hedor de sus axilas era insoportable”. (Imágenes del amigo encendiendo un sahumerio).
Testimonio de la tía de Geroppa, Anunciata Occhichiusi: “Mi sobrino vino a casa a pedirme plata, y cuando le pregunté para que era me dijo eso de Drácula y no sé cuántas boludeces más. Lo saqué a las patadas, pero el muy turro, aprovechándose de que no veo bien, se llevó el alhajero con las joyas que me había regalado mi marido. ¡Hijo de mil putanas..! Si lo llego a ver, lo mato... Claro que como no veo nada...”. (Imágenes de la tía hablándole al ropero).
“Con los fondos hurtados a su tía y algunos ahorros, Geroppa viajó a Valaquia en el otoño de 1996. Apenas descendió del avión se abocó de lleno a la tarea de interrogar a los rumanos acerca del probable lugar donde podría estar el castillo de Drácula”. (Imágenes de Geroppa tratando de hablar con algún rumano sin que nadie se detenga).
Testimonio de Nicolae Vademécum, uno de los ciudadanos interrogados por Geroppa en Rumania: “Norocul meu că în acea seară Drácula a prins un ful de forruski cu popi în coadă pe cînd Dej avea doar trei aşi aşa că şi-a scos pîrleala. ..domnul Drácula prilejul Zilei Serviciului de Protecţie şi Pază. Îmi face o italiano boludoski ca, prin intermediul acestui mesaj, ... insista sa isi primeasca inapoi pelotudoski in timpul revolutiei, desi are informatii ca multe dintre ele au...” (“No se le entendía un carajo lo que decía y enseguida me di cuenta de que no hablaba el rumano. Pero en cuanto escuché la palabra Drácula me imaginé que estaba buscando el castillo del conde. Todos los turistas que llegan por aquí preguntan por lo mismo. Así que le señalé el sitio con el dedo. No es ningún misterio”). (Imágenes del ciudadano rumano duchándose en el baño).
“Con las vagas pistas que pudo conseguir, el expedicionario italiano se internó en el tupido bosque de Valaquia. No bien pasaron un par de horas de su odisea surgió el primer inconveniente: había olvidado poner las provisiones en su mochila. No le quedó más remedio que alimentarse de raíces y hojas, además de los sandwiches que podía comprar en los numerosos bares de la zona”. (Imágenes de Geroppa con la boca llena, bebiendo una cerveza y sonriendo a la cámara, mientras muestra su mochilla vacía y abre los brazos).
Testimonio de Rafaelle Sanzio, el amigo: “Recuerdo que estaba sentado en el inodoro cuando recibí un mensaje de texto de Luigi. Decía algo así como ‘T q la p... parió sand Albr orti’. Como no entendí nada lo mandé a la mierda. ¡Después supe que estaba a punto de hacer su gran descubrimiento!...”. (Imágenes de Sanzio sentado en el inodoro con el celular en la mano).
“Después de satisfacer con creces su apetito, Geroppa interrogó a los parroquianos del bar acerca de la probable localización del castillo de Drácula, y todos señalaron con el dedo índice en la misma dirección” . (Imágenes de archivo de un leopardo en celo, por un error de compaginación).
“Hasta que el ansiado momento llegó: Geroppa vio por fin el objeto de sus deseos... ¡No lo podía creer!... Dio un salto de alegría y comenzó a escalar la colina para llegar al castillo”. (Imágenes invertidas de una planta debido a que, por la euforia, Geroppa arrojó su cámara a unos diez metros de distancia).
Testimonio del portero del castillo: “Hola. Antes que nada quiero mandar un saludo a mis amigos del barrio de Boedo. Soy argentino, ¿vio? Me fui del país en el 2001 por la crisis y el único que me dio laburo fue el conde. ¡Un tipazo!... Ah...¿Geroppa? Si, lo vi ascender por la colina a toda velocidad. Estaba como poseído el tano”. (Imágenes del portero tomando mate y leyendo un ejemplar viejo de la revista El Gráfico).
“A las 12 y 32 del martes 13 de octubre de 1996, el expedicionario italiano cruzó el umbral de la puerta del castillo. Dos metros más adelante lo esperaba el conde Drácula, todo vestido de negro y con la mirada desorbitada”. (Imágenes de archivo de Bela Lugosi en Nosferatu).
Testimonio del conde Drácula: “A mi me dicen conde porque ése es mi apellido. Me llamo Juan Carlos Conde. Me vine a vivir aquí porque no encontré otro lado. Soy un okupa, en realidad. Un squatter de la contracultura punk, loco... Cuando vi al tipo ése que me decía ‘Drácula, Drácula...’ y me pedía un autógrafo, le seguí la corriente. Pensé que podía ganar alguna moneda. Yo vivo del turismo, loco...”. (Imágenes del conde vestido con la camiseta del Barcelona).
“Geroppa ya había hecho el sensacional descubrimiento. La leyenda dejaba de ser leyenda para convertirse en realidad. Pasadas las primeras horas de conmoción, el italiano compartió un asado con el conde y el portero y se dispuso a regresar a su país para dar la noticia. En el trayecto, sin embargo, fue despojado de todo su dinero. Desesperado, no tuvo más remedio que vender su sangre al hospital de Bucarest para poder adquirir su pasaje. Esa es la explicación de la anemia severa con que regresó”. (Imágenes de Geroppa muy flaco y chupado).
Testimonio de la madre de Geroppa: “Cuando lo vi llegar tan flaco y pálido, supe que había encontrado el castillo de Drácula. ¡Pobre hijo mío...! ¡Es una víctima de la ciencia!...”. (Imágenes de archivo de la película Tiempos Modernos, de Chaplin).
Testimonio de la tía de Geroppa, Anunciata Occhichiusi: “¡Cuándo encuentre a ese figlio di putana lo mato!... ¡Porco di merda!... ¡Pappagallo!... ¡Scemo!... ¡Pazzo!.. ¡Cornuto!... ¡Vaffanculo!.. (Imágenes de la tía comiendo tallarines).
“Y así pasó un capítulo más de Misterios Insondables, la nueva serie de National Geographic que nos muestra cómo la testarudez humana siempre encuentra su premio. Si no, que lo diga Geroppa, hoy feliz poseedor del número ganador de la lotería de la parroquia. ¡Bravo, Geroppa!...” (Imágenes de dos insectos haciendo el amor con el fondo musical de una ópera de Verdi, nuevo error de compaginación).


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29 Diciembre 2006 | 03:47 PM