ISABEL Y CRISTÓBAL
(Interior. Día. Sala de entrevistas de la reina de Castilla. Isabel está sentada en el trono ricamente ataviada. Luce un collar de perlas muy llamativo, de varias vueltas. Frente a ella está Colón hablando sin parar y haciendo muchos gestos con las manos y los brazos, al estilo italiano. La reina escucha un poco cansada de tanto parloteo)
COLON
... entonces doblo en Azores y después hago combinación con Canarias, para...
ISABEL
¡Basta, basta, basta!... Ya te he escuchado lo suficiente Colón...
COLON (abochornado)
Majestad...
ISABEL
Ustedes, los italianos, no pueden parar de hablar
(Piensa unos instantes)
¡Vale! Me has convencido: ¡A Palos!...
COLON (asustado)
¡No me castigue, majestad!... Se lo pido por Diego...
ISABEL (sorprendida)
¿Maradona?
COLON
No. Diego, mi hijo.
ISABEL (divertida)
¡Pero no, chaval! A Palos, el puerto. Ve y busca unas carabelas y ¡ale! A la mar. Y que Dios te ayude.
COLON (agradecido)
¡Gracias, majestad! ¡Gracias! Pero... ¿quién va a pagar todo esto? Necesito un
sponsor
ISABEL
¿Ya has pensado en alguno?
COLON
Sí, majestad. Una tal Isabel de Castilla.
ISABEL (sorprendida)
¿Pero cómo? ¿Hay otra mujer que se llama como yo?
COLON
Es usted, majestad.
ISABEL (escandalizada)
¿Yo? Debes estar loco. He gastado hasta el último duro en echar a los moros de
Granada. Ya no me quedan duros ni hay moros en la costa.
(juguetea con su collar)
¿Qué miras, italiano? Que si se entera Fernando...
COLON (escandalizado)
¡Majestad!...
ISABEL (seductora)
Llámame Isabel...
COLON (escandalizado y confuso)
¡Majestad!... ¿Cómo puede pensar?...
ISABEL (segura)
¡Pues con el cerebro, hijo, como todos!...
COLON
No. Me refiero a que nunca me atrevería a...
ISABEL (desilusionada)
¿Ah, no?... ¡Entonces qué mirabais!...
COLON (más tranquilo e interesado)
Sus joyas, majestad.
ISABEL (ingenua)
Ah... ¿Y qué pasa con ellas? ¿Os gustan?
COLON (interesado)
Y... gustar como gustar... ¡Sí! ¡Me encantan! ¡Me enloquecen!... ¡Con ellas podría comprar diez carabelas y llegar a América a tiempo para el 12 de octubre...!
ISABEL (sorprendida)
¿Ya estamos en 1492?... ¡Cómo pasa el tiempo!...
COLON (interesado)
¿Usted sería tan generosa, majestad, de regalarme sus joyas para poder pagar el viaje?...
ISABEL (divertida)
¿Estas joyas?... ¡Ja, ja, ja...! No me hagas reír, italiano... ¡Ahora entiendo eso del día de la risa!...
COLON (serio)
Es el día de la raza, majestad.
ISABEL (seductora)
Isabel. Llámame Isabel. O Chabela, como prefieras.
COLON (nervioso)
¿Y qué dice majest... Isabel? ¿Me va a regalar las joyas?
ISABEL (sobradora)
¿Qué os regale las joyas? ¿Algo más? ¿Una cuatro por cuatro, un tiempo compartido?
COLON (serio)
Hablo en serio, majestad.
ISABEL (irónica)
¡Oigan, el italiano habla en serio! ¡Dice que la tierra es redonda, que los huevos se
pueden parar, que va a descubrir América con tres carabelas de madera...! ¡El italiano habla en serio!... No me hagas reír que se me cae la dentadura...
COLON
¿Es postiza?
ISABEL
¿Qué cosa?
COLON
La dentadura.
ISABEL
¿Qué dentadura?
COLON (molesto)
La suya, majestad.
ISABEL (sorprendida)
¿Quién te ha dicho semejante cosa?
COLON (confuso)
Usted... eh, bueno... Sigamos con lo nuestro. Usted podría ser mi sponsor: pondría su nombre en la camiseta de los tripulantes...
ISABEL (convencida)
¡Vale, hombre! ¡Vale, vale!... ¡Vale, vale, vale!...
COLON (entusiasmado)
Si usted me regala las joyas pasará a la historia como la reina más buena, la más católica de todas...
ISABEL
¡Vale! ¡Vale, hombre! ¡Vale!...
COLON (ansioso)
¿Y? ¿Qué va a hacer, majestad? ¿Ya lo decidió?
ISABEL (decidida)
¡Pues sí, hombre! ¡Toma las joyas!
(Se las quita y se las da a Colón)
¡Compra las carabelas y hazte a la mar que vas a llegar tarde para el acto del doce de octubre. ¡Ve y busca a los Pinzón, a los Niño...
COLON
¿A los niños? ¿No le parece muy arriesgado?...
ISABEL (seria)
A los Niño, dije. Es una familia de marinos.
COLON (emocionado)
Gracias, majestad. Nunca olvidaré ese gesto...
ISABEL (sorprendida, se toca la cara)
¿Qué gesto he hecho?...
COLON (se despide emocionado, caminando para atrás y haciendo reverencias)
¡Adiós, majestad! ¡Adiós! ¡Adiós!...
ISABEL
Ve. Ve de paseo... Colón.
COLON (ya fuera de escena)
¡Adiós!... ¡Os escribiré pronto!..
ISABEL (hablando para sí misma)
Si, si. Mándame un e-mail... ¡Estos italianos son capaces de todo! Un día de estos van a inventar la pizza, la ropa de alta costura y hasta las pastas... ¿Y ahora qué le digo a Fernando?


eMe dijo
Cómo carajos pudiste estar ahí presente y no cagarte de la sisa para que no te sacaran a patadas, ah??? yo casi me descoso de la risa.
EXITOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
1 Abril 2006 | 03:22 PM